Trece apellidos del Rin en la Campiña

- El libro ‘Inmigrantes centroeuropeos en la Andalucía del siglo XVIII‘, del historiador José Antonio Fílter, profundiza en el legado de los colonos con los que Carlos III quiso ensayar un nuevo modelo social y agrario
Artículo publicado coincidiendo con el 250 aniversario del Fuero de las Nuevas Poblaciones (1767), el documento que rigió estos asentamientos, que se convirtieron en uno de los proyectos ilustrados de Carlos III. El objetivo era repoblar con colonos centroeuropeos, hastiados de guerras y a los que se captó con propaganda sobre la «feraz y feliz España», las extensiones de terreno baldío, llenas de bandoleros, en el camino de Despeñaperros a Cádiz. Se quiso importar una sociedad más avanzada y ensayar para extenderlo otro modelo agrario, sin los privilegios de la Mesta y los señoríos.
El artículo completo de Trinidad Perdiguero en Diario de Sevilla:
Trece apellidos del Rin en la Campiña
Museos de arte contemporáneo en los ‘pueblos de Franco’

- En un periodo oscuro para la creación artística en España, hubo creadores subsistieron con trabajos para los poblados de colonización, convertidos hoy en “ejemplos excelentes” del Movimiento Moderno. Imágenes, vidrieras, pinturas, mobiliario y piezas de orfebrería fueron obra de jóvenes artistas que integrarían la vanguardia de la segunda mitad del siglo XX
El reportaje recoge las interesantes aportaciones de las historiadoras Ricarda López y Rosa Toribio, que están contribuyendo a poner de relieve el valor patrimonial de los poblados impulsados por el Instituto Nacional de Colonización (INC) entre 1940 y 1970. Ya era conocido su urbanismo. El volumen profundiza en ese patrimonio artístico, que a veces fue objeto de incomprensión y rechazo por párrocos y vecinos y que introdujo la abstracción, el expresionismo o la nueva figuración en el mundo rural.
El artículo completo de Trinidad Perdiguero en Diario de Sevilla:
Museos de arte contemporáneo en los ‘pueblos de Franco‘
Nueva vida para el tren minero del Corredor de la Plata

- La polémica por el derribo de la estación de La Rigüela, en Guillena, rescató la memoria del Ferrocarril de Minas de Cala, que unió la sierra onubense con el Guadalquivir. Su embarcadero fue una de las primeras obras de ingeniería civil en hormigón armado. Varios colectivos se han movilizado para proteger lo que queda del trazado y convertirlo en vía verde
El grueso del recorrido que hacía este tren, otro de los que se perdieron en Sevilla, todavía es transitable a pie o en bicicleta o susceptible de recuperarse, con algún desvío. Las entidades que promueven la puesta en valor de este patrimonio industrial y ferroviario recuerdan en este artículo el impacto que tendría la configuración de una vía verde de más de cien kilómetros y que aunaría patrimonio, paisaje, historia para el turismo de bicicleta nacional y europeo.
El artículo completo en Diario de Sevilla: